viernes, 20 de marzo de 2026

SEGUIR MIRANDO... PERO SIN DECIRLO


Estos días he leído una entrevista al escritor valenciano Máximo Huerta en un periódico español. Su obra se caracteriza por una prosa íntima y accesible que explora las emociones cotidianas, la memoria y las relaciones humanas con sensibilidad y tono confesional.


La entrevista es muy interesante, con un titular que te atrapa: “El fútbol es homoerótico, igual que el rito de vestir al torero. No me creo que ahí haya tanto hetero”. Y, sinceramente, cuesta no darle la razón.


Porque quizá el problema no es el fútbol, ni los toros, ni los vestuarios. El problema es la necesidad casi obsesiva de algunos hombres de reafirmarse como muy heterosexuales mientras consumen, sin cuestionarlo, una estética profundamente centrada en el cuerpo masculino.


Ahí están los partidos. Cámaras que recorren muslos tensos, primeros planos de cuerpos sudados, celebraciones donde los abrazos son más largos de lo necesario y los gestos más intensos de lo que exige el juego. Y, sin embargo, todo queda blindado bajo una coartada incuestionable, el deporte.


Ahí está también el rito del torero. El traje que no oculta, sino que subraya, que dibuja cada línea del cuerpo con una precisión casi escultórica. Un espectáculo donde la mirada, también la masculina, no solo observa el valor, sino la forma en que ese valor se encarna.


Luego están los vestuarios. Ese territorio ambiguo donde la desnudez convive con una especie de pacto tácito de ceguera selectiva. Siempre me ha llamado la atención ese fenómeno con hombres que, sin necesidad real, se quedan, conversan, alargan su presencia mientras otros se duchan o se cambian. Como si hubiera algo en ese espacio y en esa exposición del cuerpo, que atrae, aunque no se nombre.


Y si salimos de esos espacios codificados, la escena no desaparece, simplemente se desplaza. Basta con observar lo que ocurre en la playa. Cuerpos expuestos bajo la excusa del verano, miradas que recorren sin pedir permiso, comparaciones silenciosas, curiosidades que se detienen un segundo más de lo esperado. Pero eso merece su propia reflexión.


No se trata necesariamente de deseo, al menos no en el sentido más evidente. Se trata de algo más incómodo, la evidencia de que la mirada masculina hacia otros hombres no es tan neutra como se pretende. A estas alturas de mi vida, se con certeza que existe una curiosidad, una atención, incluso una fascinación, que desborda las etiquetas simples.


Quizá por eso incomoda tanto admitirlo. Porque reconocer esa dimensión homoerótica no obliga a redefinir la orientación de nadie, pero sí a cuestionar una idea muy rígida de lo que significa ser hombre. Y ahí es donde muchos prefieren no mirar demasiado.


O, mejor dicho, seguir mirando… pero sin decirlo.


fotografía: xtudr images

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Las fotografías proceden de Internet, y no se cita al autor por no indicarse en el lugar de origen su autoría y procedencia. En caso de incumplimiento involuntario de algún derecho se retirará

sábado, 31 de enero de 2026

DESCUBRIRSE BISEXUAL A LOS CINCUENTA


Descubrir la bisexualidad a los cincuenta años puede ser muy desconcertante si antes nunca has sentido atracción sexual por un hombre. 


No llegó como la confirmación de algo sabido, sino como una irrupción inesperada, algo nuevo que no encajaba con la historia que tenía de mí mismo. Nunca fue una fantasía constante ni un deseo antiguo reprimido. Fue una experiencia concreta la que abrió una puerta que yo no sabía que existía.


Amo a mi mujer. La amo con la certeza que dan los años compartidos, las decisiones tomadas juntos, la intimidad construida con tiempo y cuidado. Ese amor es real y no se ha debilitado. Pero comprender esta nueva parte de mí ha cambiado la forma en que me miro y me pregunto quién soy.


La intimidad con un hombre no fue solo sexual, ni siquiera fue solo deseo. Fue sorpresa. Fue reconocimiento. Fue descubrir una respuesta en mi cuerpo que nunca antes se había manifestado. Y eso me obligó a aceptar que la identidad no siempre se revela de manera determinada.


Lo más difícil no ha sido aceptar lo que siento, sino convivir con la contradicción aparente de amar profundamente a mi mujer y, al mismo tiempo, haber despertado a una dimensión desconocida de mí mismo. 


No llego tarde a esta verdad. Llego cuando pudo aparecer. Pero llegar ahora implica responsabilidad, cuidado y silencio interior. Implica preguntarme cómo integrar lo que soy sin negar lo que he sido, y cómo ser honesto sin convertir esa honestidad en una herida para quien amo.


No busco justificar nada. Busco comprender. Busco una forma de no dividirme, de no vivir como si una parte de mí fuera un error, y de encontrar un camino donde la verdad no sea una amenaza, sino una posibilidad de vivir con más conciencia.




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lunes, 26 de enero de 2026

DESNUDO ANTE EL FRÍO




Hace tanto frío este mes en España que hasta el ánimo parece encogerse. Nieve, rachas de viento que barren las calles y unas ganas constantes de quedarse en casa al calor de una buena calefacción.


Ahora, sentado delante del ordenador, me vienen a la mente aquellas fotografías que hemos visto otras veces. Hombres desnudos caminando sobre la nieve o sobre aguas congeladas. Basta mirarlas para sentir cómo el frío se instala en el cuerpo. Y, aun así, hay algo que atrae. Tal vez porque debe de ser una experiencia única respirar ese aire blanco que quema la piel y, al mismo tiempo, despierta por dentro, activando la sangre como un recordatorio de estar vivo.




Imagino el frío envolviendo el cuerpo como una segunda piel. Una piel que aprende deprisa, un frío que enseña sin necesidad de palabras. No existen distracciones. Solo el latido, el aliento convertido en vapor, la frontera exacta entre resistir y entregarse. Un diálogo extraño, casi íntimo, con el invierno.


Solo entonces se comprende que no todos se desnudan del mismo modo. Algunos se desprenden de la ropa, otros, del miedo. Y en ese paisaje helado, el frío deja de ser enemigo para convertirse en un juez silencioso que termina por igualar a todos.


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miércoles, 31 de diciembre de 2025

FELIZ 2026 AMIGOS VIAJEROS




Empieza un nuevo año y, con él, la oportunidad de retomar el camino compartido. Mi compromiso es seguir alimentando nuestros sueños y conversar, con honestidad y complicidad, sobre nuestras realidades.


Gracias por estar ahí, por leer, sentir y acompañar este viaje tan personal como colectivo.


Deseo que el 2026 llegue cargado de salud, de preguntas valientes, de caminos por explorar y de nuevas páginas por escribir con libertad. Que sea un año fértil en descubrimientos, coherente con lo que somos y generoso en momentos que merezcan ser recordados.


Que en cada instante de 2026 encontréis la felicidad, en cada día, en cada momento vivido, en cada paso que os acerque a quienes sois.


Un abrazo grande, desde el corazón.


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martes, 23 de diciembre de 2025

FELICES FIESTAS DE NAVIDAD


Portal de Belén en la plaza de la Reina de Valencia


La Navidad nos invita a bajar el ritmo, a mirar hacia dentro y a recordar la importancia de los vínculos que nos sostienen, también aquellos que se crean desde la búsqueda personal.


Sigue siendo maravilloso compartir con vosotros reflexiones, vivencias y palabras en este viaje. Este espacio cobra sentido gracias a vuestra lectura, vuestros mensajes y la complicidad que se ha ido creando con el tiempo. Gracias por estar, por acompañar y por hacer de este blog un lugar seguro donde poder hablar tal como somos y sentimos.


Que la calidez de la Navidad os envuelva con calma y disfrute consciente, cada uno desde su propia realidad.


Brindo por lo compartido, por lo aprendido y por todo lo que aún está por venir.


Felices Fiestas de Navidad. Un abrazo amigos.


martes, 16 de diciembre de 2025

LA CALLE DESNUDA



La noche lo sostiene en medio de la calle vacía, como si la ciudad hubiera decidido mirarse a sí misma a través de su cuerpo. El asfalto aún guarda la memoria de la lluvia y las luces, distantes y frías, dibujan una calle que no promete llegada. Desnudo, se detiene un instante preguntándose cuál es el camino que debe seguir. 


Su piel expuesta no es fragilidad, es la de un cuerpo que no se esconde, salvo de si mismo. Entonces el silencio urbano lo envuelve y, por un segundo, todo, la noche, la calle, la luz, respira con él, reconociendo esa forma humana de estar solo y, aun así, profundamente vivo en sus deseos.


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lunes, 15 de diciembre de 2025

EL ÁNGEL PROTECTOR




Hay imágenes que no buscan explicar, sino acompañar. Esta es una de ellas.


Un cuerpo casi desnudo, abierto al mundo, sostenido en el equilibrio exacto entre la carne y el vuelo. No hay gesto de pudor. El sexo no se oculta, no se niega, no se disfraza de culpa. Está ahí como raíz y como impulso, como origen de la fuerza que sostiene las alas.


Unas alas que no envuelven, se despliegan. Como si recordaran que proteger no siempre es cerrar puertas, sino ofrecer refugio sin dejar de mirar de frente. Que la verdadera defensa nace cuando dejamos de huir.


Para quienes hemos vivido parte del deseo en silencio, esta imagen resuena de otra forma. Porque el viaje bisexual no siempre es tránsito visible; muchas veces es equilibrio interno, tensión sostenida, identidad vivida hacia dentro. Amar con más de una forma mientras el mundo pide definiciones simples exige alas abiertas y un cuerpo firme.


Quizá todos necesitamos una figura así en nuestro camino, no alguien que nos salve, sino algo o alguien, que nos recuerde que podemos sostenernos tal como somos. Que incluso en el equilibrio frágil, incluso cuando el suelo es pequeño, hay una fuerza silenciosa que nos mantiene en pie.

Este ángel protege con su presencia, con sus alas abiertas, que no juzgan pero tampoco esconden. Como un guardián íntimo del deseo que no se nombra, pero tampoco se renuncia.


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domingo, 14 de diciembre de 2025

LA BELLEZA DE UN PENSAMIENTO




En la quietud del mediodía, donde la luz se filtra con suavidad a través de las ventanas, un hombre reposa, como si el tiempo se detuviera solo para él. Su cuerpo, desnudo de las tensiones del mundo, se extiende sobre el sofá como quien ha aprendido a rendirse ante el descanso. La piel tiene una calidez dorada, un reflejo de las historias no contadas que habitan en él.

Está ahí, perdido en la quietud, pero en su mente, un mar de pensamientos surca su alma. ¿Qué es el deseo, sino un juego sutil entre la atracción y la liberación? Aunque parece descansar en silencio,  busca respuestas en el eco suave de su respiración.

Sabe lo que es estar dividido entre dos mundos: el de las expectativas ajenas y el suyo propio, que sabe lo que es amar con la misma intensidad a ambos sexos, y que ha aprendido, con el tiempo, a aceptar esa dualidad sin miedo. Sin duda, entre la paz del momento y la búsqueda constante de su identidad, hay una reconciliación silenciosa. La aceptación de que ser uno mismo no significa elegir, sino abrazar la totalidad de lo que se es.

En este espacio de calma, la complejidad de su vida se disuelve sin más. La dualidad no necesita ser resuelta ni explicada; es suficiente con vivirla, con sentirla en cada respiración, en cada latido del corazón. Y así, mientras su cuerpo se abandona al confort del sofá, su alma parece finalmente encontrar paz.
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sábado, 13 de diciembre de 2025

LABIOS QUE SELLAN



La luz entra con timidez por la ventana y se posa sobre ellos como un secreto compartido. Los brazos entrelazan sus cuerpos sin búsqueda, como si ya no hubiera nada que temer. 


El tiempo parece haberse rendido ante ese instante en el que una respiración acompasa a la otra, donde el peso no invade y la mano conoce, sin dudar, el lugar exacto donde quedarse. En ese silencio habita algo profundo, una intimidad que no exige promesas ni explicaciones, solo la certeza de estar ahí, juntos, mientras el mundo continúa afuera, ajeno y distante.


Los labios, al encontrarse, sellan sin palabras la expresión más simple y verdadera de su amor.

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jueves, 11 de diciembre de 2025

DONDE DESCANSA EL DESEO


Cierras los ojos y el instante se vuelve remanso donde respirar juntos, donde descansa el deseo. En ese momento solo sientes la certeza cálida de otro cuerpo que confía.


Su sexo, en reposo, descansa sobre tu barba, firme y vivo, y la sensación es tan íntima como poderosa, es la suavidad cálida de su piel contrastando con la aspereza de la tuya. Lo percibes crecer, latir, responder a tu cercanía, en un dialogo sin palabras, en un contacto que despierta cada fibra de tu ser.


En ese roce se condensa todo: deseo, confianza, entrega. Es un momento suspendido, un lugar donde solo existen él, tú y el placer que compartís. Y entiendes, mientras respiras despacio, que a veces la vida se revela en estas pequeñas eternidades, en un gesto, un cuerpo contra otro, un deseo que encuentra su camino.



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miércoles, 10 de diciembre de 2025

LA FUERZA DE SABERNOS ACOMPAÑADOS


Después de la última publicación, lo que vuelve a quedar claro es que no estamos solos. Cada historia, cada duda, cada paso incierto que damos, resuena con el recorrido de otros hombres bisexuales, casados o solteros o que sienten inclinación por otros hombres y no terminan de aceptarlo, que están atravesando exactamente las mismas preguntas internas que nosotros.


Lo maravilloso de este espacio no es solo la presencia de tantas voces, sino la manera en que esas voces empiezan a sostenerse entre sí. He visto cómo algunos comparten experiencias recientes, cómo otros dan consejos desde su propia vivencia, y cómo más de uno confiesa que es la primera vez que puede hablar sin miedo. Eso, para mí, es un acto enorme de valentía.


En medio de esta búsqueda, vamos aprendiendo que la libertad no llega solo con un “atreverse”, sino también con un “acompañarse”. Y qué poderoso es acompañarse entre quienes realmente entienden lo que significa llevar una doble vida emocional, afectiva y sexual.


Muchos llegan aquí pensando que buscan respuestas. Pero con el tiempo descubren que también buscan compañía, comprensión y, en algunos casos, nuevos vínculos que les permitan explorar su identidad desde un lugar seguro. Algunos encontrarán amistades profundas; otros, caminos compartidos o encuentros que marquen un antes y un después. Todo es válido en este proceso de redescubrimiento.


Lo esencial es recordar que cada paso que damos hacia nuestra autenticidad, por pequeño que sea, es un triunfo. No importa si se trata de abrir una cuenta anónima, escribir un mensaje, hacer una pregunta o simplemente leer lo que otros comparten. Cada gesto es parte de la construcción de una vida más honesta con lo que sentimos.


Sigamos escuchándonos, dándonos permiso para ser quienes somos, sin culpa y sin miedo. Un abrazo a todos los que caminan este camino, a su propio ritmo y en su tiempo.


Fotografía de StockSnap

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SEGUIR MIRANDO... PERO SIN DECIRLO

Estos días he leído una entrevista al escritor valenciano Máximo Huerta en un periódico español. Su obra se caracteriza por una prosa íntim...