Hoy me has llamado para decirme que ansias buscar refugio
entre sabanas compartidas, que necesitas encontrarte con mi cuerpo, arroparte con mi piel, cobijarte en el
silencio de una habitación.
Me dices que es duro no poder abrazarse sin prisas, sin
miedo a ser vistos. Que te sientes como si robásemos lo nuestro. Es verdad, en
la calle, por muy solitaria que este, uno no se siente pleno, sino más bien
acosado por la incertidumbre de ojos escudriñadores.
Una habitación es como un refugio, donde darse y recibir con
sosiego, donde el tiempo se detiene para
nosotros, porque nuestras miradas nos pertenecen y nuestras manos, y nuestras
sensaciones y nuestras palabras.
En su resguardo, más allá de nosotros se eterniza el momento,
el placer del goce de saberse, de existir alegres entre entrecortados sonidos y
sublimes expansiones.
Allí, uno puede entregarse al otro con la complicidad de lo íntimo.
Aunque esa intimidad sea solo un abrazo y un sincero beso depositado en el
cuello con ternura. Solo ello es suficiente para que la plenitud sea hermosa.
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Que bonitas imágenes, y qué sensuales también.
ResponderEliminarLo que tienen las puertas, en este caso de una habitación, es que cuando se cierran dejan el mundo afuera y también queda fuera todo lo que ese mundo tiene que decir a propósito de los dos que quedan dentro.
Allí dentro solo queda, como bien dices, la entrega, la complicidad y la ternura.
La intimidad de una habitación es incomparable.
ResponderEliminarEstupenda entrada. Como tantas otras veces, Germán. Muy sensual, tocando esa fibra de nuestra sensibilidad que nos hace especiales. Totalmente de acuerdo con Un-ángel.
ResponderEliminarSalud a todos!
Nada más bonito, que poder demostrar lo que siente, sin tener miedo, pero jugando con la frase de la mítica película Casablanca "Siempre nos quedarás una habitación", no se puede añadir nada más de como lo has expresado Germán. Un abrazo.
ResponderEliminarTodo puede pasar entre cuatro paredes!!!
ResponderEliminarBienvenido a este viaje que es fruto del deseo y las ganas.
EliminarTodo puede pasar, y por fortuna pasa. Gracias por vuestros comentarios que como siempre son geniales
ResponderEliminarSolo una cosa, un fuerte abrazo de piel
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