lunes, 7 de septiembre de 2026

VOLVER A LA RUTINA… Y VOLVER AL BLOG




Se acabaron los días de asueto y vuelve esa sensación de que el verano ha pasado demasiado rápido, sin apenas disfrutar de la playa, de una terraza o simplemente de esos momentos en los que parece que el tiempo se detiene.


Y, de alguna manera, también toca volver a este blog.



El viaje bisexual de un casado nació como un espacio para contar, desde mi propia experiencia, todo aquello que durante mucho tiempo permaneció en silencio. Un viaje que no siempre ha tenido un rumbo claro y en el que todavía sigo descubriendo cosas sobre mí mismo.


Durante estos días la rutina parecía quedar un poco aparcada. Cambiaron los horarios, las prioridades y también ese espacio mental que necesito para escribir.


Pero las cosas que uno lleva dentro no desaparecen porque lleguen las vacaciones. El viaje no se ha detenido. Y, en este tiempo, ha habido miradas, conversaciones en las redes, algún desencuentro, alguna sorpresa… y también momentos en los que, sencillamente, no ha pasado nada. Porque quizá esa sea también una parte de este viaje, no todo tiene que convertirse en una historia, ni cada mirada tiene que terminar en algo más.


A veces basta con darse cuenta de que aquella mirada nos ha provocado algo. Y preguntarnos por qué.


Así que aquí estoy de nuevo. No sé todavía qué recorrido tendrá esta nueva etapa del blog. Quizá habrá más reflexiones sobre lo que significa ser un hombre casado y bisexual, sobre el deseo, la pareja, las dudas, los encuentros, las contradicciones o esas situaciones que a veces cuesta explicar incluso a uno mismo.


Porque, al fin y al cabo, este blog nunca ha pretendido tener todas las respuestas. Más bien todo lo contrario. Es un lugar para hacerse preguntas. Quizá eso es precisamente lo interesante, que el viaje continúa.


Continúa cuando descubrimos algo nuevo sobre nosotros mismos. Continúa cuando alguien aparece y despierta una curiosidad que creíamos dormida. Continúa cuando nos atrevemos a reconocer un deseo, pero también cuando decidimos no seguirlo. Continúa en las conversaciones, en las fantasías, en las dudas y hasta en esos momentos en los que pensamos que no está pasando absolutamente nada. Porque mientras la vida siga llenándonos de experiencias, preguntas, deseos y contradicciones, siempre habrá algo que contar.



Sobre todo, porque vuestros correos electrónicos y vuestros comentarios en las entradas del blog son, en realidad, el verdadero sustento de este espacio. Son los que me animan a seguir escribiendo, los que me hacen reflexionar, cuestionarme cosas y, en ocasiones, descubrir nuevos caminos por los que continuar este viaje.


Así que gracias por estar al otro lado, por leer, por comentar, por escribir y por compartir conmigo parte de vuestro propio viaje.


Nos seguimos leyendo.


VOLVER A LA RUTINA… Y VOLVER AL BLOG

Se acabaron los días de asueto y vuelve esa sensación de que el verano ha pasado demasiado rápido, sin apenas disfrutar de la playa, de una ...